Hijo deja mancha azul en alfombra: A los 12 años la madre hace un angustioso descubrimiento

Ser madre es algo increíble y maravilloso aunque también es muy agotador durante todos los días.

Una madre tiene muchas pruebas todos los días, hay días que todo parece estar bien pero de repente siempre nuestra mamá tiene que rescatarnos o resolver algún destrozo. Ser madre requiere paciencia.

Heather Duckworth es madre y sabe a la perfección todo esto pero hoy quiere dar un aviso a todas esas madres que estamos seguros querrán escuchar.

Por desgracia, su historia viene a causa de una tragedia.

Heather Duckworth es una madre más como las nuestras, pero en ella hay algo que la diferencia.

Su hijo falleció hace un par de años y quiere darnos un mensaje importante.

Heather decidió publicar su historia en Facebook para que todo el mundo lo supiera al cual tituló “La mancha azul”.

Esta tragedia empezó cuando Heather recogiendo la habitación de su hija recogió un blandiblue, que como todos sabéis es una especie de “moco” pegajoso con lo que juegan los niños. Se le había caído a su hija y ahora lo veía todo de otra forma…

Su pequeña hizo lo imposible para limpiar la mancha azul de la alfombra, y su madre se acercó para ayudarla a limpiarlo.

Obviamente la mamá estaba un poco enfadada por la mancha que habia provocado ese “juguete” pero al poco tiempo iba a ver que su enfado no iba ser lo peor.

En ese momento Heather retrocedió 14 años atras, cuando era madre de trillizos de tan solo dos años y otro pequeño de 4 años. Todavia no habia venido al mundo su hija.

En esa noche su hijo mayor de 4 años no podia parar de jugar y estaba lleno de energía.

Ella intentaba tranquilizar a los pequeños pero no habia manera de que estuvieran quietos.

”Mis manos estaban ocupadas y llenas, igual que mi corazón”.

Al llegar la noche baño y dio de cenar a su hijos, por lo que a Heather le tocaba recoger cosas que habian dejado los pequeños tiradas.

Los pequeños estaban escuchando la radio a todo volumen, gritaban, saltaban, jugaban y se lo estaban pasando bien como todos los días. Pero ésta seria la ultima vez que estarían tan felices y de fiesta por varias razones.

Mientras sus hijos saltaban y gritaban, durante un segundo miró al suelo y pudo ver una mancha azul enorme.

Jacob que era uno de los trillizos tenia un bolígrafo en sus manos roto y estaba en el suelo tirado, la tinta se derramó por toda la alfombra y tenia tinta por todas partes, el pijama, el cuerpo y parte de la habitación.

Heather estaba muy enfadada por el desastre que habían hecho.


”Yo estaba muy sorprendida y me llevé al niño al baño para lavarlo.

Mi esposo comenzó a frotar las manchas azul de la alfombra. Lágrimas de frustración rodaron por mis mejillas. Estaba tan cansada… Y tan enfadada. Muy enfadada. No estaba enfadada con mi hijo – que estaba azul como un pitufo – estaba más bien enfadada conmigo misma por haber dejado el bolígrafo en lugar de donde mi hijo podía cogerlo”, dice la madre, y continúa:

Llevaban 6 meses en su nueva casa y la alfombra era nueva la cual ya tendrían que tirarla. Estuvieron intentando limpiarla durante horas pero no conseguían quitarlo todo.

Incluso decidieron contratar a un servicio de limpieza para que les quitaran la mancha de la alfombra.

La frustración creció

Los días que miraba a la alfombra, se enfadaba mucho.

”Me hacía sentir enfadada e irritada pensar que yo había dejado el bolígrafo al alcance de mi hijo, sentía que había fallado como madre”, cuenta Heather.

El enfado por la mancha en la alfombra iba aumentando, pero de pronto desapareció en un segundo.

El trillizo que cogió el bolígrafo ese día, le diagnosticaron cáncer. Al cabo de dos años después a diagnosticarle cáncer, Jacob, murió.


El pequeño Jacob ya esta en el cielo pero la mancha sigue aún en su habitación.

”Sigue ahí…ahora… es un recordatorio constante de mi hijo. Pero también un recordatorio de mi frustración por algo trivial… algo insignificante en la vida”.

Lo que quiere Heather es concienciar a todas las madres de que siempre surgirán problemas, aunque los niños se hagan grandes.

Esa mancha azul es un recuerdo de que la vida es dura, por eso mismo tenemos que vivirla y hacer que merezca la pena.

Es un recordatorio para que no nos preocupemos tanto por las cosas pequeñas que hay cosas mas importantes que las minucias de tonterías.

Heather decidió llamarlo la mancha azul una “bendición disfrazada” y nos cuenta que si fuera por ella viviría millones de momentos de caos, si por esos momentos consigue pasar un día mas con su pequeño.

Y por este motivo Heather quiere que las madres no se estresen por los pequeños inconvenientes que puedan surgir, que tenemos que aprender a disfrutar de los pequeños momentos que nos da la vida.

Ella sigue lavando y limpiando lo que destrozan o manchan sus hijos pero intenta recordar los momentos tan duros en el hospital con su pequeño Jacob.

Esa mancha azul marcó un antes y un después en la vida de esta madre por eso, no te preocupes si la ropa está tirada por el suelo o si tus pequeños hacen alguna travesura. Disfrutemos mas de los buenos momentos que nos tiene guardados la vida.

¡Comparte la historia de esta madre si estas de acuerdo con su manera de pensar!

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